miércoles, 25 de septiembre de 2019

EXTRA de literatura, página 162

Ejercicio 1, apartado C.

El tema es el sufrimiento físico de una muchacha provocado por el mar de amores. En cuanto a la métrica, podemos ver que se trata de una jarcha de cuatro versos octosílabos y hexasílabos que riman en asonante los pares; el primero rima con el segundo en consonante (8a, 6a, 8, 6a). La lengua de la composición presenta arcaísmos (fareyu, mibi, tolgas) y arabismos (habibi).


Ejercicio 2, apartado B.

Esta cantiga adopta una estructura paralelística sin encadenamiento. En este caso se repiten, por un lado, los primeros versos, y por otro, los segundos de las cuatro estrofas, salvo pequeñas variaciones que afectan a la palabra final.

El efecto poético producido por la repetición de versos (paralelismo) es de un intenso lirismo. La acción queda suspendida y el foco se sitúa en el sentimiento.

La cantiga está formada por cuatro estrofas de dos versos endecasílabos y un verso tetrasílabo que hace las veces de estribillo o refrán. La rima es consonante (11A, 11A, 4b).


Ejercicio 3, apartado A.

Se trata de un villancico de amor: una joven confía a alguien (la madre, las hermanas o las amigas) su angustia por la tardanza del amigo en acudir a la cita amorosa, retraso que despierta en ella sospechas sobre la infidelidad de aquel. La rima es consonante (8a, 4b, 8a, 5b).


Ejercicio 3, apartado L.

Se trata de una canción de serrana, modalidad de la lírica popular ligada a los villancicos de viaje. Esta cancioncilla recoge la tradición de la serrana salteadora que aborda a los caminantes al atravesar la sierra. En la glosa, de carácter culto, se aprecia una cierta idealización de la serrana: no es la mujer tosca y forzuda de los villancicos tradicionales sino que tiene "manos blancas" y "ojos bellidos".

Respecto a la métrica, la canción consta de villancico y glosa (8a, 9a, 8a, 9b, 8b, 9a, 8a, 9a, 8c, 8c, 8c, 9a, 8a, 9a).